jueves, 25 de junio de 2015

Web Superficial y Web Profunda

Web Superficial y Web Profunda

Los motores de búsqueda tradicionales (Google, Yahoo, etc.) sólo ofrecen acceso a una pequeña parte de lo que existe online, lo que se ha comenzado a llamar la web superficial o visible. Juan Loriente (2012) afirma que en la web superficial “navegan casi el 85% de los usuarios web. Muchos de los investigadores lo representan visualmente como el pico de un tempano de hielo que sobresale apenas unas decenas de metro por encima de la superficie del agua. Representación fiel de lo que sucede en el tráfico web”.







La Web visible comprende todos aquellos sitios cuya información puede ser indexada por los robots de los buscadores convencionales y recuperada casi en su totalidad mediante una consulta a sus formularios de búsqueda. Entre las características principales de estos sitios encontramos que su información no está contenida en bases de datos, son de libre acceso (no hay que registrarse para acceder), en general están formadas por páginas Web estáticas (páginas o archivos con una URL fija y accesibles desde otro enlace.).


Web Profunda:
En contraste a la web visible, la Web invisible o profunda comprende toda la información disponible en Internet que no es recuperada interrogando a los buscadores convencionales. Generalmente es información almacenada y accesible mediante bases de datos, catálogos, revistas digitales, blogs, entradas a diccionarios y contenido de sitios que demandan un login (aunque sea gratuito), entre otros tipos de contenido que no aparecen entre los resultados de una búsqueda convencional.
El concepto de Internet invisible o Internet profunda, conocida en inglés también como Deepweb, Darkweb o Hidden web, hace referencia, básicamente, a una serie de contenidos que no son visibles para los motores de búsqueda tradicional, esto es, que Google no puede encontrar.
Michael Bergman, es el más reconocido estudioso de la Web Profunda, quien en su artículo ‘Web Profunda: sacando a la luz un valor escondido’ (2001), acuñó el término haciendo referencia a la expresión ‘Internet invisible’ que había sido usada por Jill Ellsworth ya en 1994, momento en el cual se pronosticaba el boom del .com y el crecimiento exponencial de la web y la consecuencia ampliación del acceso a la información y el conocimiento.

En relación con la Sociedad del Conocimiento, lo fundamental de la web invisible es su potencial de abrir las puertas a información de alta calidad y especialidad temática. Así, las bases de datos de las grandes universidades y centros de investigación, que reúnen tesis, artículos analíticos, publicaciones de libre acceso, planos, gráficos y similares, existen y están abiertas para que sean consultadas y aprovechadas de acuerdo a sus términos de uso.

Algunos datos (Adriana Molano, 2014):
• La relación contenido y calidad de la web profunda es de 1.000 a 2.000 veces mayor que la de la web superficial.
• Los contenidos de la web profunda son altamente relevantes para todas las necesidades de información, mercadeo, y dominio de Internet.
• Más de la mitad del contenido de la web profunda reside en bases de datos sobre temas específicos.
• Un total de noventa y cinco por ciento de la web profunda es de información accesible al público, no sujeta a cuotas o suscripciones.
Lo que conocemos de la web es menos del 5% de todo el conocimiento alojado en ella.

Sherman y Price (2001) identifican cuatro tipos de contenidos invisibles en la Web (ver más):
  • la Web opaca
  • la Web privada
  • la Web propietaria
  • y la Web realmente invisible.


Aunque su nombre resulte intimidante para algunos, la verdad es que la Internet invisible ya no está tan oculta como antes y gracias a los metabuscadores (buscadores de buscadores) es posible rastrear fuentes de bases de datos, que permiten acceder a la información alojada en la web profunda.
  
Recursos de búsqueda en la Web profunda en:
Adriana Molano (2014). ¿Qué es Internet invisible o Internet profunda?. En: Colombia Digital. Disponible en: http://colombiadigital.net/actualidad/articulos-informativos/item/6296-que-es-internet-invisible-o-internet-profunda.html

Archanco, Ramón (2013). Internet profunda: una guía para principiantes de la web que no ves. En: Papeles de Inteligencia. Disponible en: http://papelesdeinteligencia.com/internet-profunda/

La Web Superficial y la Web Profunda (2009). Disponible en: http://expertoti.blogspot.com.ar/2009/07/la-web-superficial-y-la-web-profunda.html


Loriente, Juan (2012). Internet superficial e internet profunda. Disponible en:  http://www.congresoelearning.org/forum/topics/internet-superficial-e-internet-profunda

viernes, 19 de junio de 2015

Búsquedas por Palabras clave


Las palabras clave (del inglés keywords) hacen referencia a los criterios de búsqueda que se utilizan en Internet para encontrar determinada información. Estas palabras son introducidas en los campos de texto de los diferentes motores de búsqueda para realizar una consulta específica, mostrando resultados que incluyen las palabras buscadas o similares.

Las herramientas de búsqueda permiten relacionar dos o más palabras claves y frases mediante operadores para ampliar la búsqueda, reducirla o reorientarla según los resultados parciales obtenidos. Cada herramienta de búsqueda utiliza su propio conjunto de operadores y una sintaxis específica.


En el contexto del MOOC "Encontrando tesoros en la red", se ha realizado un presentación sobre
Búsquedas por palabras claves.

lunes, 8 de junio de 2015

Infoxicación

Infoxicación 
Paola Mendes

La infoxicación se refiere a la sobresaturación de información, ruido-interferencia, la cual incluso puede llegar a generar angustia en el usuario por no sentirse en condiciones de encontrar la información buscada. “Todo este fenómeno de multiplicación de la cantidad de información que existe en el mundo se ha venido a llamar la ‘explosión de la información’, aunque más bien debería llamarse la ‘explosión de la desinformación’, indigerible y confundidora” (Cobo Romaní y Pardo Kuklinski, 2007)

La infoxicación no es un fenómeno reciente ni mucho menos. Alain Toffer popularizó el concepto de “sobrecarga informativa (information overload o infobesity)” en 1970, aunque mucho antes, James G. Miller, en 1960, describió siete técnicas para evitar el consumo intensivo de información (Lavenda, 2012). Recién el 16 de diciembre de 1996, el término fue introducido por Alfons Cornella, en el newsletter Extra!-Net Nº 187.
En 2005, en el sitio www.infonomia.com, Cornella publicó:
 “En su momento tuve el atrevimiento de definir un neologismo que ha tenido cierto éxito: infoxicación. La palabra definía el exceso informacional, de intoxicación informacional, en la que tienes más información de la que humanamente puedes procesar y, como consecuencia, surge la ansiedad (técnicamente information fatigue syndrome). Pues bien, la infoxicación es un problema de nuestra sociedad y, por tanto, también una gran fuente de oportunidades”.

Este fenómeno se produce principalmente tras la llegada de internet, su crecimiento tanto a nivel de usuarios y en consecuencia el incremento exponencial de información.

Más información sólo provoca mayor confusión, puesto que bloquea la capacidad de análisis y procesamiento. Y la intoxicación informativa está ligada a otra patología asociada: la ansiedad por informarse, o infomanía, que se caracteriza por la búsqueda constante de estímulos informativos, y una agobiante sensación de angustia y vacío que es necesario llenar con... más información.
La ansiedad es una de sus principales consecuencias, algo que se ha denominado técnicamente como “information fatigue síndrome”. Este término ya fue acuñado en 1996 por el psicólogo británico David Lewis.
Diversos estudios advierten que los centenares de mensajes que cada día saturan las casillas de los empleados son una de las principales causas de estrés en las empresas. La mayoría de la gente destina hasta dos horas por día a limpiar y ordenar sus casillas de mail, y en muchos casos duplican ese promedio. Padecen el síndrome de ansiedad del e-mail (e-mail anxiety), un mal que se agrava por el uso masivo de dispositivos móviles (Ensinck, 2010).

Soluciones:
¿Qué soluciones hay? Hay que diseñar instrumentos que nos permitan reducir el ruido informacional que recibimos y organizar el tiempo que estamos conectados, mejorando nuestra productividad y haciendo que nuestra experiencia sea más satisfactoria. Y nos alejan de la angustia que provoca la “infoxicación”. Informados sí, pero no saturados.

Según Alfons Cornellá, El problema y su solución comparten el mismo origen: la red. Internet nos satura de información pero al mismo tiempo nos proporciona las herramientas para no morir “infoxicados”. El punto crítico está en comunicar más eficientemente.” 
Infoxicadobolg y Ensinck, recomiendan:

o   Aprender a utilizar los buscadores, realizando búsquedas avanzadas para eliminar el ruido y conseguir unos resultados más pertinentes a nuestras necesidades de información.
o   Priorizar aquel contenido crítico que nos ayudará a conseguir nuestros objetivos inmediatos y relegar aquel que nos puede ser útil más tarde
o   Utilizar herramientas que agilicen nuestra consulta de información, al permitirnos seguir de forma centralizada los contenidos de varias páginas web sin tener que entrar en cada una de ellas (Feedly, Flipboard, Google Currents…)
o   Utilizar las listas de Twitter y Facebook para agrupar determinados perfiles
o   Organizarse para la lectura de información en horarios determinados.
o   Desactivar el aviso de entrada de los mails cuando debemos terminar una tarea.
o   Tratar cada mensaje electrónico una sola vez: leerlo, responderlo o reenviarlo y borrarlo inmediatamente.
o   Crear carpetas para organizar la información que llega por correo electrónico. Al principio parece engorroso, pero ayuda a ahorrar tiempo de búsqueda.
o   Redactar los e-mails en forma breve y sin preámbulos.
o   Propiciar el apagado de celulares y dispositivos portátiles durante las reuniones. De este modo se evitan los malentendidos por distracciones, y los encuentros se vuelven más rápidos y productivos.


Bibliografía:
Cobo Romaní, Cristóbal; Pardo Kuklinski, Hugo (2007). Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Barcelona: Universitat de Vic.
Cornella, Alfons (2005). Infoxicación. Disponible en: http://www.infonomia.com/infoxicacin/
Cornella, Alfons (2011). Infoxicación. Disponible en: http://www.infonomia.com/infoxicacin/
Ensinck, María Gabriela (2010). Infoxicación. En La Nación. Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1290099-infoxicacion
Infoxicadoblog (2014) La infoxicación. ¿Enfermedad Digital?. Disponible en: https://infoxicadoblog.wordpress.com/2014/02/21/la-infoxicacion-la-1a-enfermedad-digital/

Lavenda, David. (2012). 7 time-proven strategies for dealing with information overload. Disponible en: Http://www.fastcompany.com/3002467/7-time-proven-strategies-dealing-information-overload